La librería Itaipu diseñada por Philippe Bestenheider para Pallucco se caracteriza por la sucesión rítmica de volúmenes, de llenos y vacíos que se alternan. Su composición tridimensional permite crear jerarquías, poniendo orden en el caos de libros y objetos de formas variables.

Los elementos, que tienen función de sujetalibros, alternándose crean cavidades y realces para exhibir libros y objetos. Itaipu debe su nombre al dique sudamericano homónimo, que fascina por la fuerza de su rigor arquitectónico.

Está compuesta por repisas modulares y regulables en sentido horizontal o vertical, disponibles en dos longitudes: 1000 mm y 1600 mm.

Las repisas están moldeadas en poliuretano estructural rígido de alta densidad y lacadas con acabado mate “soft-touch”, con superficie ligeramente gofrada en los colores: blanco, negro y gris aluminio.


