El origen de las famosas calabazas talladas que hoy en día utilizamos en la decoración de Halloween deviene de una leyenda de origen celta (a caballo entre Irlanda y Escocia) sobre Jack “El Tacaño”, un granjero que engañaba y mentía a vecinos y amigos. Este comportamiento le sirvió para ganarse toda clase de enemistades pero también una reputación de persona tan malvada que rivalizaría con el mismísimo Diablo.

decoración calabaza halloween

Cuando Jack muere se le prohíbe la entrada tanto al cielo como al infierno por lo que es condenado a vagar por el mundo con un nabo hueco con una vela dentro como única luz que guiara su eterno vagar entre los reinos del bien y del mal.

Los irlandeses americanos cambiaron el repollo por la calabaza (mucho más grandes y fáciles de tallar) y, emulando a Jack el de la Linterna o Jack-o-lantern, hicieron nacer el mito de la calabaza de Halloween.