Una silla es un refugio temporal, un lugar en el que ponerse a salvo del cansancio o de las miradas. Por eso son tan importantes y por eso hay más sillas que personas.

La butaca Wok surge de la idea de una nuez, de un coco, de un acogedor espacio interior protegido por una sólida cáscara a la que, cuando cortas con un golpe certero y seco, te ofrece el secreto que guardaba: su rica textura, sus sobrios colores y su ergonómica forma. Para sentarse a esperar, a leer, a dialogar o incluso a pensar porqué hay tantas sillas y tan distintas.
Se presenta en toda la serie de acabados del catálogo Andreu World.
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